Centessimus Annus: Carta Encíclica del Papa Juan Pablo II

Karol Józef Wojtyla, más comúnmente conocido como Juan Pablo II a partir de octubre de 1978, cuando fue elegido papa. Su proclamación como Papa duró 27 años. Nació en Wadowice, ciudad de Polonia. Fue el pequeño de 3 hermanos, su padre que era suboficial del ejército murió en 1941. A temprana edad perdió a toda su familia a causa de enfermedades.

Tras ser Bautizado un mes después de su nacimiento y de que recibida la 1º Comunión, a su mayoría de edad le fue concedida la Confirmación. Tras terminar sus estudios obligatorios se matriculó en la universidad Jagellónica de Cracovia y en una escuela de teatro, pese que estalló la 2º Guerra Mundial, sólo pudo completar el primer año de carrera. Mientras estudiaba estuvo trabajando en una fábrica en Alemania para no ser expulsado del país. Posterior a la guerra, retomó los estudios de manera clandestina en la universidad Jagellónica para así obtener la ordenación sacerdotal de Cracovia. A continuación, siguió con sus estudios para conseguir un doctorado en teología (1948).

Realizó a profesión de misionero por el mundo para ayudar a los más necesitados entre los emigrantes polacos de Francia, Bélgica y Holanda. Forjándose la vocación de Juan Pablo II. Fue elegido Papa el 16 de octubre de 1978, era un Papa muy querido por el pueblo, por su amor a la literatura y letras, por su amor a las personas incondicionalmente y sobre todo a niños, adolescentes y desvalidos.

Tras ser elegido Papa hizo a lo largo de su vida 250 visitas pastorales, en 129 países. Protagonizo y creó las `Jornadas Mundiales de la Juventud´, personándose en 9 de ellas en las que reunían a millones de jóvenes creyentes de todo el mundo. Fue proclamado Santo, por poner a cristo en el centro de su vida, en la que sufrió mucho, pero nunca dejó abandonada su fe y su amor a jesucristo. En unos de sus viajes por la plaza de San Pedro se desplaza en un vehículo abierto donde sufrió un atentado, fue disparado, y tras una larga reflexión y convalecencia decidió perdonar al agresor apersonándose en la cárcel donde se encontraba.

Fue una persona muy diplomática y proclamaba la paz de tal manera que convocó en varias ocasiones encuentros de oración por la paz con los representantes de otras religiones como fue con la judía o la musulmana. El Papa combatió junto con el movimiento de `la teología de la liberación´ contra el comunismo.

Juan Pablo II murió en abril de 2005. Pero empezó a marchitarse 2 meses antes. Fue declarado santo 6 años después de su muerte lo que sorprendió por la rapidez. Lo declaró el Papa Benedicto XVI, sumo pontífice en el atrio de la Basílica Papal de San Pedro el 1 de mayo de 2001. Entre los documentos que más podríamos destacar en su vida se incluyen, entre otros: 11 Constituciones Apostólicas, 14 Encíclicas, 45 Cartas Apostólicas y 15 Exhortaciones Apostólicas. Entre las encíclicas encontramos la `Centesimus Anuus´ de la que profundizaremos más a continuación.

Contextualización histórica

Centessimus Annus es una carta encíclica del Papa Juan Pablo II, cien años después de la encíclica Rerum Novarum, el 1 de mayo de 1991, fiesta de San José Obrero.

Juan Pablo II consciente de los males de la sociedad que él mismo vivió en sus años de juventud, como la guerra, el hambre y la pobreza, se orienta al futuro con una ruptura de los sistemas anteriormente impuestos como son el marxismo y el capitalismo. Apuesta por una sociedad donde el trabajo sea libre, un estado democrático donde el pueblo tenga una participación decisiva.

La iglesia no puede proponer un modelo económico concreto, pero sí que puede aportar ideas donde la doctrina social apuesta por estado democrático con un mercado libre que sea el equivalente a un bien común para todos y erradicar de una vez con los inconvenientes para una próspera civilización.

Centessimus Annus hace 13 años no nos da a entender un modelo que justifique la sociedad liberal de hoy en día, la iglesia no nos puede dar la solución a los males que tenemos, somos nosotros, las personas como sociedad las que tenemos que actuar con dignidad y respeto hacia los demás. Los más poderosos, y en situaciones privilegiadas, deben preocuparse por aquellos más desfavorecidos, cooperando para el bienestar común.

Sin lugar a duda esta encíclica lucha por los derechos de la humanidad y la dignidad de los pobres, pero dio de que hablar, ya que fue por primera vez conocida por el neoliberalismo norteamericano. Tras su publicación fue reconocida esta encíclica por los ideólogos del capitalismo moderno proclamándola totalmente hacia la aprobación de sus proyectos. Esto dio lugar que personas desfavorecidas se sintieran apartadas de la iglesia.

Por parte de la iglesia tuvo muchos problemas para desestimar esas interpretaciones erróneas, de tal manera que las difamaciones hacia Centessimus Annus eran totalmente equívocas de lo que quería trasmitir, de tal manera que muchas personas nunca se la leerían. Por tanto, pocas fueron las personas que sí leyeron la encíclica teniendo de antemano prejuicios hacia esta. Ocasionó revuelo y la opinión de la sociedad la rechazó de manera masiva, sin que estos se cuestionaran nada, inundando un mensaje y unas connotaciones negativas. La causa de esta reacción negativa fue motivo de la proclamación de la encíclica en un debate ideológico. Donde tenemos los defensores del neoliberalismo y el socialismo.

En los tiempos que corren el papa Juan Pablo II propone volver a recordar parte de la encíclica anterior a esta, `Rerum Novarum´ escrita por León XIII, por los tiempos que corren. De esta manera el Papa nos quiere dar a entender los problemas centrados en la pobreza de los países subdesarrollados y el capitalismo pegado con el consumismo de los países del primer mundo. El hecho de derrotar a un sistema comunista, alza otro capitalista, no podemos cometer el error de pensar que la iglesia se vaya a algún bando político pues esta es neutra. Por lo que se centran en el mercado libre dicho anteriormente un mercado nacional e internacional con objetivo de crear empleo y crecimiento personal para todos.

Síntesis

La estructura de esta encíclica se encuentra dividida en seis capítulos. De los que hablaremos a continuación:

  1. Capítulo I: Legado de `Rerum Novarum´. Un siglo de diferencia se lleva la encíclica Rerum Novarum con la Centesimus Annus. Por lo que el Papa Juan Pablo II señala dos ideas centrales para su encíclica. La primera de ellas es conocer la relación que existe entre la libertad con la verdad de las personas y la segunda idea fundamental es el conflicto y la búsqueda de paz, donde nos centraremos en volver a establecer la paz de forma duradera, de esta manera rechaza completamente la guerra, justificando la paz por medio de la justicia.
  2. Capítulo II: la sociedad, la justicia y cambios históricos en los 80 primeros años del siglo XX. El Papa condena la lucha de clases y los conflictos por los bienes materiales a pesar de que a lo largo de la historia de la humanidad surgen de manera inevitable. Por este hecho recalca la lucha por la justicia, mediante la caída del socialismo. Con ayuda de la movilización de los trabajadores, las guerras que concedieron a las personas un significado de libertad relacionado con los derechos y el respeto a tales por los demás y un plazo de paz donde no había guerras en el 1945, donde se establece una dictadura comunista. No siempre hubo acontecimientos negativos, hubo un sentimiento más intenso a favor de los derechos humanos.
  3. Capítulo III: el porqué del cese de los regímenes dictatoríos y la participación de un nuevo futuro. Se produjo por 3 motivos: una lucha pacífica en contra del socialismo por la encíclica Centesimus Annus; empezando en Polonia, le sigue un conflicto económico y por último al extenderse el ateísmo provocó que los jóvenes no encontraran sentido a la vida y ocasionó un vacío en sus corazones, el socialismo aliena a los jóvenes arrebatándoles la religión y la fe. Por estos motivos hubo un movimiento liberal orientada por la iglesia para defender a las personas con sus libertades y derechos.
  4. Capítulo IV: el conocimiento, mercado, la empresa y el capitalismo. La propiedad actualmente tiene incluso más valor que la tierra, y con ella van de la mano la productividad, la creatividad, el conocimiento, etc. Donde las personas nos asociamos para crear entornos de trabajo seguros y accesibles. Tomamos esto como base de la economía de las sociedades para prosperar y proveer de dignidad a la humanidad.
  5. Capítulo V: injusticias sociales. Como hemos comentado anteriormente el Papa Juan Pablo II rechaza cualquier forma de totalitarismo tanto por el comunismo como por parte del neoliberalismo, no estuvo a favor de la guerra del golfo. Existe una responsabilidad de la sociedad para un efectivo desarrollo comunitario.
  6. Capítulo VI: las personas como individuos particulares. La iglesia pretende que sus seguidores reciban un mensaje social en particular, no de manera colectiva para obtener la aprobación de cada uno. De esta manera ayudan a pueblos y civilizaciones enteras cambiando de forma grupal las estructuras sociales impuestas como son los estilos de vida, la manera de contemplar lo que nos rodea y también lo que entendemos como modelos económicos y productivos.

 

Valoración personal

La encíclica Centesimus Annus nos da una crítica de la situación actual en ese tiempo con una idea fundamentalmente al régimen económico que gobernaba. Anteriormente la Iglesia siempre se había mantenido al margen frente a los diferentes modelos, dando su opinión sin alejarse de sus valores cristianos. De este modo muchas personas criticaron la actitud de la iglesia, no por elegir esos valores eclesiásticos, sino por no posicionarse en ninguno de los modelos establecidos. Fueron el capitalismo liberal y el socialismo.

De este modo en mi opinión en esta encíclica se propone una lucha por un cambio en la economía vigente. Juan Pablo II no pretende posicionarse en el bando socialista, sino que propone un cambio radical donde surje un cambio moral en el capitalismo mediante una economía libre de mercado. Tampoco quiere decir que sean partidarios del capitalismo liberal. Distinguimos un capitalismo liberal de un neocapitalismo que marca con énfasis esta encíclica. Podemos ver que la diferencia fundamental en el capitalismo liberal contra el neocapitalismo es un cambio en el estado a lo referente a las desigualdades entre empresarios y trabajadores, aumentando más la equidad y disminuyendo las diferencias con el objetivo de que florezca una economía de empresa justa.

De tal manera que en la sociedad del siglo XX debe de haber cambios tanto sociales como económicos de tal manera que en la Doctrina Social de la Iglesia presenta la encíclica Centesimus Annus como el centro para un sistema económico realmente vigente en el primer mundo. El capitalismo no excluye a nadie, ni al mismo Papa, pero no cualquier capitalismo es aceptado por Juan Pablo II, de echo critica los modelos actuales de economía de mercado debido a las incitaciones hacia las drogas y pornografía, el consumismo, problemas con la fecundidad y natalidad, el medio ambiente, etc.

Por consiguiente, en lo referente al mercado no es necesario modificarlo, la cultura sí, mediante unas críticas contra las economías vigentes, el papa propone una economía con un capitalismo guiado con valores cristianos, algo que es prácticamente ideal, pues el capitalismo no tiene ideología, aunque puede acoplarse.

Bibliografía

  1. http://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_0
  2. file:///C:/Users/miria/Downloads/21915-Texto%20del%20artículo-84792-1-10-20180427.pdf
  3. http://es.catholic.net/op/vercapitulo/1572/redireccion.html
  4. http://www.servicioskoinonia.org/relat/166.htm
07 July 2022
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